Saltar al contenido

¿Qué personaje de Human Resources eres?

Si eres fan del universo de Big Mouth y de la serie derivada, Human Resources, entonces probablemente te habrás preguntado alguna vez a qué personaje único y peculiar te pareces más. ¡Bueno, ya no tienes que preguntártelo más! Haz nuestro cuestionario "Qué personaje de Human Resources eres?" y descubre cuál de los monstruos del entorno laboral representa mejor tu personalidad. ¿Eres una roca guiada por la lógica como Peter "Pete" Doheny? ¿O quizás eres un Lovebug como Emmy Fairfax, formando vínculos estrechos con quienes te rodean? ¿Tal vez eres un Shame Wizard como Lionel St. Swithens, atormentado por tu propia vergüenza más profunda? Independientemente de quién seas, este cuestionario seguramente te dará una idea de tu monstruo interior y de cómo te mueves en el trabajo. Entonces, ¿qué estás esperando? ¡Desplázate hacia abajo y haz clic en el botón Start para comenzar el cuestionario!

Bienvenido al cuestionario: ¿Cuál personaje de Recursos Humanos eres tú?

Sobre Human Resources en pocas palabras:

Human Resources es una comedia de animación para adultos, que sirve como spin-off y subserie de Big Mouth, y que tiene lugar en el lugar de trabajo de los Hormone Monsters que aparecen en la serie original. La serie es una comedia de entorno laboral que sigue las travesuras de varios monstruos a los que se asigna a grupos de adultos humanos como su representación de los sentimientos. Los personajes incluyen a Emmy Fairfax, una Lovebug que es asignada a Becca, y a Rochelle Hillhurst, una Lovebug y mejor amiga de Emmy que es asignada a Doug. Lionel St. Swithens, un Shame Wizard, y Constance “Connie” LaCienega, una Hormone Monstress, también aparecen, junto con otros personajes.

Conoce a los personajes de Recursos Humanos

Emmy

Emmy es esa persona que llega con una carpeta llena de esquemas —y snacks, siempre snacks— y tiene una sonrisa que te hace confiar aunque no sepa dónde dejó las llaves. Organizada hasta cierto punto; su escritorio parece controlado pero en realidad es un caos que ella jura que entiende. Es empática, a veces demasiado, se le enredan las emociones con las políticas de la oficina y sale con soluciones que son parte terapia, parte lista de tareas. Tiene una planta (o tres) que insiste en llamar “mi equipo” y de verdad les habla cuando nadie mira.

Rochelle

Rochelle es la veterana que sabe todo; no solo las reglas, sino también quién escondió el último bolígrafo, y lo dice como si fuera un dato histórico. Es afilada pero cariñosa, con una risa que aparece cuando menos te lo esperas y un sarcasmo que funciona como advertencia temprana. Le encantan los tés raros y los diarios hechos a mano, y guarda notas en un cuaderno que parece medieval —aunque también tiene archivos digitales ordenados hasta el extremo, sí, contradictoria pero eficiente. Sabe cuándo aplicar la ley y cuándo aplicar un abrazo encubierto, y eso la convierte en la persona a la que todos miran en las crisis.

Dante the Addiction Wizard

Dante es literal y figurativamente un “hechicero” de las dependencias—no, no hace pociones (bueno, a veces sí, café fuerte con especias), pero tiene todas las herramientas para desarmar hábitos dañinos. Es teatral, habla con metáforas mágicas y luego te pide que rellenes un formulario; la mezcla de drama y formularios es extrañamente tranquilizadora. Protector, intenso, con ojos que parecen haber leído demasiadas libros sobre competencias humanas y reescribirán tu día con una frase motivadora —y quizá una nota adhesiva con runas. Tiene un sombrero en algún momento y también una hoja de cálculo; no preguntes, es parte del encanto.

Petra the Ambition Gremlin

Petra es pequeña, feroz y está en una misión —misión de ascenso, o de conquista sutil, o de redecorar la oficina para que refleje su imperio, depende del día. Es encantadora hasta que no lo es, y cuando no lo es, firma proyectos como quien deja migas de pan hacia su próximo logro. Lleva una libreta con ideas (y stickers), planea a cinco años vista y de repente se pone a llorar con una película indie porque, sorpresa, hasta las gremlins ambiciosas necesitan drama. Tiene tácticas muy prácticas y una colección sospechosa de post-its de colores; a veces parece un caos y a veces una máquina elegida por el destino.

Doug

Doug es el “papá” de la oficina, con chistes malos pero efectivos y una afición extraña por ordenar clips por tamaño y color —lo juro, lo hace—. Cree en las reglas, en las pausas para café y en que una buena política resuelve la mayoría de los problemas, aunque a veces es pasivo-agresivo cuando le cambian el formato del informe. Es confiable, predecible y sorprendentemente sentimental: guarda fotos de eventos de la oficina en su escritorio (y una vez hizo un pastel para el aniversario del equipo). No es el que busca el drama, pero cuando el drama llega, Doug aparece con una caja de galletas y una solución.

Pete the Logic Rock

Pete es calmo, sólido y tan razonable que casi puedes usarlo como mesa en una emergencia; piensa en listas, diagramas y argumentos bien cimentados. Habla con frases cortas, a veces parece frío, pero en realidad tiene un sentido del humor raro (bromas sobre probabilidades, sí) y una sorprendente colección de piedras —sí, literal, le gustan las piedras—. Odia los rodeos pero de vez en cuando se le escapa una metáfora poética sobre atardeceres, lo que confunde a todos y a él mismo; es rígido y flexible, una contradicción que funciona. Es el que arregla problemas con lógica pura pero también el que te trae un café cuando nota que estás cansado, así que es práctico y raro en el mejor sentido.