¿Qué personaje de Asobi Asobase eres?
Estás a punto de descubrir qué caótico miembro del Club de Pasatiempos coincide con tu personalidad. ¿Eres el alborotador intrépido, el que piensa demasiado o el comodín impredecible? Responde unas cuantas preguntas divertidas y prepárate para reír a carcajadas mientras encuentras a tu pareja perfecta en esta divertidísima comedia.

Sobre “Asobi Asobase”
Asobi Asobase: Workshop of Fun (Asobi Asobase) es un anime de comedia que sigue a tres chicas de secundaria cuyas inocentes partidas se convierten, de algún modo, en las situaciones más absurdas que se puedan imaginar. Hanako, Olivia y Kasumi forman un club no oficial dedicado a pasar el tiempo, pero cada actividad pronto se convierte en caos total. Repleta de humor disparatado, expresiones faciales inolvidables y sorpresas constantes, es una serie de rebanadas de vida que siempre da la vuelta a las expectativas.
Conoce a los personajes de Asobi Asobase
Hanako Honda

Hanako es puro caos con piernas, o sea, aparece y ya sabes que algo va a explotar emocionalmente o literalmente, a veces las dos. Tiene esa energía de chica brillante y exagerada que parece que nunca se cansa, aunque también de repente se queda mirando al vacío como si tuviera un plan secreto… o como si se hubiera olvidado de respirar, quién sabe. Es ruidosa, dramática y súper expresiva, pero también puede ser extrañamente sensible cuando menos te lo esperas, y eso la hace muchísimo más divertida. Es de esas personas que llenan una habitación entera sin pedir permiso, aunque jure que solo iba a “pasar un momento”.
Kasumi Nomura

Kasumi tiene esa vibra de ser la más normal del grupo… hasta que te das cuenta de que también está totalmente metida en este circo. Es más seria y tranquila que las demás, sí, pero no exactamente fría, porque tiene esos pequeños momentos de confusión, resignación y puro “ya no sé ni qué está pasando aquí”. A veces parece la voz de la razón, otras veces solo está sobreviviendo con una paciencia que claramente no le pagan. Y justamente por eso funciona tan bien, porque su presencia aterriza todo un poco, aunque tampoco demasiado, o sea, sigue siendo Asobi Asobase, no un documental.
Olivia

Olivia es una mezcla rarísima y genial de elegancia, intensidad y absoluta incapacidad para mantenerse discreta. Tiene ese aire de personaje que parece súper compuesto de lejos, pero luego abre la boca y sale cualquier cosa, y ahí te das cuenta de que vive en su propio universo. Puede ser teatral, orgullosa y bastante intensa, aunque a ratos también se le nota una ternura medio absurda, como si estuviera intentando ser épica pero se le escapara el lado ridículo. Es de esas figuras que se roban la escena aunque no lo intenten… o quizá sí lo intentan, un poco demasiado, y por eso mismo funciona tan bien.
Tsugumi Aozora

Tsugumi tiene una presencia tranquila, pero de esas tranquilas que no significan “suave”, sino más bien “te estoy observando y ya decidiré si vales la pena”. Parece bastante calmada y contenida, aunque también hay algo un poco impredecible en ella, como si debajo de esa compostura hubiera pensamientos corriendo en todas direcciones. No suele ir con el drama al frente, pero cuando entra en una situación, se siente como si estuviera sosteniendo más de lo que dice. Y eso la hace interesante, porque no necesita gritar para dejar claro que tiene carácter, aunque a veces sí parece que le gustaría desaparecer cinco minutos y volver con un té, o con un plan.
Fujiwara-san

Fujiwara-san tiene una vibra extraña, adorable y medio caótica, como si estuviera permanentemente a un paso de hacer algo inesperado. No siempre es la más fácil de leer, y eso le da un encanto rarísimo, porque puede parecer seria o distante y luego salir con una reacción que te desarma por completo. Hay algo muy humano en ella, como si estuviera intentando mantener cierto orden, pero el universo no cooperara mucho. Y eso, honestamente, la vuelve inolvidable: no se siente fabricada para encajar, se siente como alguien que simplemente llegó, se quedó y empezó a arruinar un poco el equilibrio de todos, en el buen sentido.
Maeda

Maeda es ese tipo de personaje que parece estar siempre a medio camino entre la compostura y el colapso, y la verdad, qué bien le queda. Tiene una energía algo seca, un poco incómoda a veces, pero precisamente por eso termina siendo tan gracioso verlo reaccionar a todo lo que pasa a su alrededor. No suele ser el centro del caos, pero sí una especie de testigo desesperado que va acumulando trauma cómico por pura proximidad. Y aun así, hay algo bastante sólido en él, como si por debajo de toda esa exasperación hubiera alguien que entiende perfectamente el desastre… y ya se rindió a aceptarlo.
Ruu Oka

Ruu Oka tiene esa presencia dulce pero rarita, como de alguien que parece tranquila hasta que te das cuenta de que su forma de estar en el mundo ya viene con pequeñas sorpresas. Puede dar una impresión delicada o reservada, pero no exactamente frágil, más bien como si estuviera observando todo con una paciencia que nadie más tiene. Hay algo casi etéreo en ella, aunque también momentos donde se siente súper terrenal y práctica, lo que la hace más interesante todavía. Es de esas figuras que no necesitan hacer mucho ruido para quedarse en la cabeza, porque su encanto está justo en lo inesperadamente viva que se siente.





