¿Qué personaje de Prison School eres?
¿Alguna vez te has preguntado cómo sobrevivirías un mes tras las rejas del patio del colegio, con la tentación, las reglas y el pánico acechando? Adéntrate en el mundo disparatado de Hachimitsu Private Academy y haz este test de personalidad para descubrir qué miembro de su grupo alborotador y desafiante de las normas encaja con tus instintos, tus defectos y tu cuestionable estrategia de supervivencia; si te van las historias de caos en el aula, también puedes explorar más historias llenas de humor.

Sobre “Prison School”
La historia comienza cuando un internado exclusivamente femenino, famoso por su disciplina estricta, finalmente permite que se matriculen chicos, pero solo cinco logran entrar. Superados en número y aislados de forma incómoda, les cuesta conectar con sus nuevas compañeras de clase y toman una decisión espectacularmente mala: espiar el baño de las chicas. El Consejo Estudiantil Subterráneo los descubre y su castigo es pasar un mes completo en la prisión escolar, donde su amistad se pone seriamente a prueba.
Conoce a los personajes de Prison School
Reiji Andou

Reiji Andou tiene esa vibra de tipo serio, medio seco, pero ojo, porque debajo de esa cara tranquila hay una energía bien extraña que termina llamando la atención. No es exactamente el más ruidoso del grupo, pero tampoco pasa desapercibido, como si siempre estuviera observando todo y luego soltando algo raro en el momento menos esperado. Tiene un lado competente, casi práctico, aunque a veces parece que va improvisando sobre la marcha y nadie sabe si eso es estrategia o pura suerte. Y sí, da la impresión de que podría ser muy directo… pero luego hace algo inesperado y te deja pensando “ok, este chico es más complicado de lo que parecía”.
Kiyoshi Fujino

Kiyoshi Fujino es de esos personajes que parecen normales al principio, y luego de repente ya estás completamente metido en sus pensamientos y en su caos interno. Tiene una mezcla bien divertida de nervios, lealtad y una capacidad absurda para meterse en problemas sin querer, como si el universo tuviera algo personal contra él. A veces parece el más sensato del grupo, y otras veces es justo el que termina reaccionando peor, lo cual lo hace demasiado humano, la verdad. Hay algo muy entrañable en cómo intenta mantener la calma aunque claramente por dentro esté gritando.
Takehito Morokuzu

Takehito Morokuzu es puro impulso, puro ruido, puro “no debí decir eso pero ya lo dije”. Tiene una personalidad exagerada, grandota, de esas que llenan la escena aunque no quieran, y encima suele ir con una seguridad bastante cuestionable que de algún modo funciona. Es el típico que parece que solo piensa en una cosa a la vez, pero luego suelta un comentario que sorprende porque, eh, sí se da cuenta de las cosas… a veces. Es caótico, sí, pero también tiene un encanto rarísimo, como alguien que arruina todo y aun así te cae bien de inmediato.
Jouji Nezu

Jouji Nezu tiene una energía pequeña pero sorprendentemente intensa, como si estuviera midiendo todo el tiempo el mundo desde algún rincón. Hay algo de él que se siente travieso, observador y un poco impredecible, como si siempre supiera más de lo que dice… o quizá solo está haciendo parecer eso, quién sabe. No es el tipo más imponente a simple vista, pero tiene presencia, de esa que se cuela sin hacer escándalo. Y sí, puede parecer muy relajado, casi distraído, aunque de repente hace algo totalmente astuto y te acuerdas de que no, no era tan inocente como parecía.
Kurihara

Kurihara es un personaje que transmite una mezcla de dureza y control, como alguien que nunca deja que se le vea más de la cuenta. Tiene una presencia bastante sobria, casi fría, pero justo por eso destaca cuando se le escapa algún gesto o reacción mínima, porque ahí se nota que debajo hay más de lo que aparenta. A veces parece completamente imperturbable, y otras da la impresión de que está a un paso de perder la paciencia con todo el mundo. Es de esos personajes que no necesitan hablar demasiado para dejar claro quién manda o al menos quién quiere que eso parezca.
Mari Kurihara

Mari Kurihara es una presencia enorme, dominante, de esas que entran en una escena y automáticamente cambian el aire. Tiene un control brutal, una autoridad que asusta un poco, y al mismo tiempo esa especie de elegancia afilada que hace que todo el mundo la mire aunque no quiera. Puede parecer completamente implacable, pero también hay momentos en los que se nota que disfruta demasiado el caos que provoca, como si estuviera siempre a medio paso de divertirse con el sufrimiento ajeno. Y sí, es intimidante, pero también tiene esa energía de “yo ya gané antes de empezar”, lo cual, sinceramente, es bastante Mari.
Hana Midorikawa

Hana Midorikawa es intensidad pura, pero de esa que no se queda quieta ni un segundo y puede pasar de adorable a aterradora en un abrir y cerrar de ojos. Tiene una personalidad explosiva, muy emocional, muy directa, y cuando le importa algo, uff, lo lleva todo al límite como si no existiera una opción intermedia. Al mismo tiempo, hay un lado sorprendentemente ingenuo en ella, casi tierno, aunque luego vuelva a salir esa vibra de “no me subestimes”. Es exactamente el tipo de personaje que se vuelve inolvidable porque nunca sabes si vas a ver una ternura rarísima o un vendaval emocional.
Meiko Shiraki

Meiko Shiraki es autoridad con mayúsculas, pero también tiene esa extraña mezcla de disciplina, rigor y una especie de obsesión que la hace muchísimo más interesante de lo que parece al principio. Da miedo, sí, pero no solo por cómo se comporta, sino porque se nota que tiene una presencia totalmente controlada, como si cada movimiento estuviera medido… aunque luego pueda dejar escapar detalles inesperadamente intensos. Tiene una seriedad casi perfecta, pero de vez en cuando aparece algo casi exagerado en ella, algo que la vuelve más humana, o al menos más impredecible. Es de esos personajes que imponen desde la primera escena y luego siguen creciendo en la cabeza de uno mucho después.





