¿Qué personaje de “Ron’s Gone Wrong” eres?
¿Eres un Barney o un B-Bot? ¡Haz nuestro quiz para descubrir qué personaje de la exitosa película animada Ron's Gone Wrong se parece más a ti! ¿Eres un bot peculiar y aventurero con un gran corazón, o un humano leal pero incomprendido que busca conexión? Si te gustan las historias de amistad y descubrimiento, haz clic en el botón Start abajo para descubrir tu verdadero personaje de Ron's Gone Wrong.

Sobre Ron’s Gone Wrong en pocas palabras:
Esta serie de animación sigue la historia de Barney, un niño que vive en un mundo donde todos tienen un robot compañero. Sin embargo, cuando Barney recibe a Ron, su robot, descubre que está defectuoso y no funciona como debería. A pesar de ello, Barney y Ron se hacen amigos y juntos viven aventuras mientras aprenden importantes lecciones sobre la amistad, la aceptación de las diferencias y el autodescubrimiento. La serie mezcla comedia y drama, y está llena de personajes divertidos y entrañables.
Conoce a los personajes de Ron
Barney
¡Barney es un torbellino y punto! Se lanza a todo con una confianza absurda, rompe cosas (a veces literal) y luego trata de arreglarlo con chistes malos — funciona más de lo que debería. Tiene un gusto por lo dramático, ama las cámaras imaginarias y colecciona chapas (o tal vez son imanes, juro que tiene ambos). Un día te seguirá con una idea brillante y al siguiente la habrá olvidado porque vio una ardilla, pero eso es parte de su encanto. Ah, y siempre dice que odia el té, aunque lo prepara cada martes como si fuera un ritual secreto.
Ron
Ron parece tranquilo pero guarda volcanes por dentro; súper leal, un poco torpe, y con un sentido del humor que llega cuando menos te lo esperas. Es el tipo de persona que inflaría un problema hasta que sea ridículo y luego admitiría que se equivocó con una sonrisa culpable (y otra excusa). Tiene hábitos extraños: anota fechas importantes en servilletas, es desordenado pero sabe exactamente dónde está su lápiz favorito, o eso dice. Trata de ser práctico pero tiene una vena romántica que sale a las tres de la mañana, con musiquita triste incluida. A veces dice que no le importan los elogios, pero se sonroja como si le importara demasiado.
Graham
Graham es el contemplativo del grupo, el que mira demasiado tiempo las nubes y luego tiene teorías raras sobre la vida que en realidad son bastante buenas. Habla despacio, midiendo palabras, pero cuando se enciende no hay quien lo pare; se vuelve un huracán de ejemplos históricos y anécdotas de la infancia (sí, siempre hay una anécdota). Es sorprendentemente competitivo en juegos tontos y guarda fotos antiguas en una caja que no quiere enseñar (¿misterio? quizá). Dice no gustarle el café, luego pide doble espresso como si fuera su deber irónico. Es gentil y a veces contradictorio — sensible pero con una risa ruidosa que te hace perder la calma.
Donka
Donka es fuego puro: directa, sin filtros, y con una risa que te hace reír aunque no quieras; también pega un susto cuando menos te lo esperas. Tiene opiniones fuertes sobre todo (ropa, música, cómo se hacen las tostadas) y no teme cambiarlas si alguien le convence con lógica absurda. Lleva llaveros de cosas que nadie colecciona, como mini cucharas y tickets de cine, y jura que uno de ellos trae suerte (o no, depende del día). Es protectora hasta niveles exagerados y a la vez increíblemente vulnerable con la gente cercana; un combo letal pero adorable. A veces actúa como si nunca cometiera errores, y luego pide perdón en voz baja; muy humano, muy Donka.
Andrew
Andrew es la mezcla perfecta entre planificador obsesivo y artista despistado; su escritorio es una montaña de listas y dibujos, en ese orden, o tal vez en desorden. Adora las reglas porque cree que le dan estructura, pero es el primero en romperlas si hay una buena historia de por medio; hipócrita con estilo, básicamente. Tiene un sentido del detalle que asusta: recuerda cumpleaños, nombres de plantas y la letra de una canción que nadie más conoce. Se pone nervioso con encuentros grandes, pero en grupos pequeños se transforma en un contador de anécdotas brillantes (y a veces demasiado largas). Pequeña manía: siempre arruga un poco la esquina de sus notas, lo hace sin pensar y luego lo niega vehementemente.
Marc
Marc es encantadoramente indeciso, el que puede pasar veinte minutos eligiendo una película y terminar viendo algo totalmente distinto porque alguien dijo “¿y si…?”. Tiene una sonrisa fácil y una habilidad sospechosa para aparecer en el momento justo con la respuesta incorrecta pero simpática; eso lo hace entrañable. Le encanta la historia (especialmente mapas antiguos) y colecciona postales que nunca envía, lo cual es triste y adorable a la vez. Es olvidadizo con las llaves pero recuerda fechas importantes que nadie le dijo; prioridades misteriosas. Y sí, escribe poesía mala a las tres de la mañana y se avergüenza profundamente cuando alguien la lee — aunque secretamente le encanta.
