¿Con qué personaje de WIND BREAKER te pareces más? En este quiz de personalidad descubrirás si tus respuestas coinciden con Haruka Sakura, Akihiko Nirei, Kyotaro Sugishita, Hayato Suo, Toma Hiragi o Hajime Umemiya. Adéntrate en el instituto Furin, conoce a los defensores de Bofurin y descubre qué personaje encaja mejor con tus fortalezas y tu forma de ver el mundo.
Sobre Wind Breaker
WIND BREAKER es un anime de acción basado en el manga de Satoru Nii. La historia sigue a Haruka Sakura, un estudiante de primer año del instituto Furin que llega decidido a alcanzar la cima mediante la lucha. Pronto descubre que Bofurin protege la ciudad y que la fuerza también significa estar al lado de los demás. La historia combina acción escolar, rivalidades, trabajo en equipo y el creciente sentido de pertenencia de Sakura.
Conoce a los personajes de Wind Breaker
Touma Hiiragi

Touma es ese protagonista que te atrapa sin que te des cuenta: energético, cabezota y con una pasión por el ciclismo que arde como si tuviera motor propio. Lidera con el ejemplo más que con palabras, se mete en líos por ser demasiado buenazo (y sí, a veces es un poco impulsivo). Tiene un sentido de la justicia muy fuerte pero también una coleccioncita de stickers raros en su casco, cosa que no pega pero ahí está. Ah, y siempre olvida comer cuando está obsesionado con una carrera; no se lo digas a nadie, pero a veces llora con escenas de comerciales por alguna razón.
Akihiko Nirei

Akihiko es el tipo serio y frío en apariencia, pero con una calma que intimida y mucha cabeza para la táctica; básicamente el rival que admiras. Habla poco, observa todo y cuando decide actuar suele dejar a todos boquiabiertos, aunque también le encanta el matcha (sí, muy surprendente). A veces parece imposible de leer y al siguiente segundo te suelta una broma seca que nadie esperaba, lo cual es parte del encanto. Tiene un pequeño ritual antes de las carreras que nadie conoce y que incluye unos calcetines algo... estrafalarios.
Haruka Sakura

Haruka es pura energía positiva y, honestamente, la animadora oficial del grupo; siempre tiene una palabra o un gesto para levantar el ánimo. Es práctica, sabe arreglar bicicletas como si fueran juguetes y además es demasiado competitiva cuando se lo propone (no la subestimes). Dice que odia el centro de atención pero en cuanto hay una celebración está en la primera fila con una pancarta hecha a mano. También colecciona botones con frases cursis y puede escuchar rock duro mientras teje, sí, contradicciones everywhere.
Kyoutarou Sugishita

Kyoutarou tiene ese aire de mentor serio, estilo “te voy a corregir pero por tu bien”, muy metódico y con reglas que a veces parecen excesivas, pero funcionan. Es exigente, perfeccionista y se preocupa por cada detalle técnico (y por la postura de los demás, ufff). No es de muchas palabras pero cuando habla todos callan porque te da tips que cambian carreras; al mismo tiempo tiene una risa escondida que aparece en los peores momentos. Tiene la manía de perder las llaves cada semana y guarda una montaña de tazas de té como si fuera un santuario personal.
Hayato Suou

Hayato es el alma libre del pelotón: imprevisible, valiente y con una energía que te contagia aunque haga cosas un poquito temerarias. Le encanta el riesgo, los trucos audaces y las entradas dramáticas, pero luego es el primero en ayudarte si te caes —tierno y dramático, combinación peligrosa. Camina con calcetines desparejados y jura que eso le da suerte; puntualidad flexible, eso sí, pero siempre aparece justo cuando cuenta. Curioso y algo excéntrico, tiene miedo a los perros grandes pero duerme con un peluche de dinosaurio.
Hajime Umemiya

Hajime es tranquilo, analítico y el cerebro silencioso del equipo; sus planes son fríos y eficientes pero con corazón, rara mezcla que funciona. Le encanta estudiar rutas, mapas y estadísticas hasta niveles ligeramente obsesivos, aunque por fuera parezca que nada lo perturba. Habla poco, pero cuando canta (sí, canta en karaoke) todo el mundo se sorprende, porque tiene una voz que no pega con su cara seria. Ama el picante como si fuera aire, y a veces se pega atracones de leche después para “apagar el fuego” —lo que, spoiler, no funciona.







